sábado, 17 de septiembre de 2011

Para ti...

Hay días en los que despiertas furiosa, sin saber porque, juras tener un "presentimiento" y empiezas a dar forma a una historia inexistente, una historia que solo en tu cabeza tiene sentido.

Logras levantarte, de mal humor, comes a medias y cualquier comentario te irrita, lloras a ratos y en otros gritas.
Intentas por cualquier medio confirmar tus suposiciones.
Ocupas gran parte de tu día pensando, si será posible que la vida y el destino te este jugando mal otra vez, empiezas a pensar que todo lo malo te pasa a ti, a recordar todas las veces que, según tú, has sido buena y te han pagado mal.

Pones música triste, sólo para sentir más ese dolor y coraje que carecen de fundamentos. No hay marcha atrás, todo se vino abajo nuevamente.
Pasas horas buscando, leyendo, cantando, llorando, gritando, cosas que te ayuden a sentirte mejor, tu estado de ánimo cambia varias veces al día.

Pasas de ser la mujer optimista e independiente a ser la más desdichada y necesitada. Pero piensas que todo va a estar bien, que a ti no te van a ver la cara de nuevo, que no serás esa mujer mediocre otra vez y que en este momento vas a decir todo lo que piensas.
Te detienes un momento, para pensar: ¿y si nada de lo que estoy pensando es cierto? ¿qué pasa si una vez más me adelanto y hablo sin razón? ¿qué pasa si hago una más de esas escenas?

Te sientas. Un mar de ideas recorren tu cabeza, ideas buenas y muy malas a la vez, recuerdos, justificaciones, mensajes de texto, frases que en algún lado leíste y conversaciones antiguas que tratas de encajar en tu nueva historia.

Podrías pasar días intentando ordenar todos los acontecimientos que crees importantes, descartando los que son irrelevantes, guardando los que pueden servir en tu defensa, días que apenas y recuerdas pero que puedes integrar a tu favor.

¿Y cuántas horas, días, meses o incluso años, llevas ahí? Sentada en el mismo lugar, dando vueltas y vueltas, dejando pasar el tiempo, que por cierto no regresa. Se te van las mejores oportunidades y tú ni lo notas.

Te das cuenta que has perdido gran parte de tu tiempo, pensando en algo que tal vez no pasó, inventando un cuento de terror en donde ni siquiera hay una historia real.

¿Cuánto cine te falta por ver, cuánta música que no conoces, acaso has leído todos los libros que se han escrito, o has escrito el tuyo, cuantas veces te has ido a bailar en esta semana, o has cantado mientras aprendes a cocinar, sabes todos los idiomas del mundo o al menos dominas el tuyo, has visto una obra de arte que te saque unas cuantas lagrimas y has podido apreciar una fotografía en todo su esplendor, ya hiciste el ejercicio que tanto prometes, o has mirado diferente a través de un lente, participaste ya en una obra de caridad o viajaste por el mundo despojándote de lo material para ser uno con la naturaleza?

No te dará tiempo de hacerlo todo, no verás ni el 1% de los paisajes que la Tierra ofrece, no conocerás a toda la gente que quieres y tal vez nunca vas a amar, es muy probable que nadie se enamore de ti en esta vida. ¿Pero acaso importa? En serio te importa en este momento...?